| Politecnico di Milano |
|
|
|
El Politecnico di Milano fué fundado en 1863 por un grupo de eruditos y empresarios pertenecientes a destacadas familias milanesas. En el transcurso de los años ha contado con los más eminentes profesores como el matemático Francesco Brioschi (su primer Director), Luigi Cremona y Giulio Natta (premio Nobel en Química en 1963). El Politecnico di Milano figura ahora entre las más importantes universidades europeas en Ingeniería, Arquitectura y en Diseño Industrial, siendo considerada una institución líder en la investigación a nivel mundial. En Italia el término "Politecnico" significa universidad pública que imparte sólo carreras de Ingeniería y Arquitectura. Hoy en día el Politecnico di Milano está organizado en 16 departamentos y una red de 9 Facultades de Ingeniería, Arquitectura y Diseño Industrial extendidas en 7 Campus en la región Lombardía con una administración y gestión centrales. Las 9 facultades están dedicadas a la educación y los 16 departamentos a la investigación.
La política educativa del Politecnico di Milano consiste en ofrecer diferentes currículos adaptados según las necesidades de su área geográfica, que es considerada una de las más industriales y más desarrolladas de Europa. El número total de estudiantes matriculados es aproximadamente de 40.000, lo cual hace del Politecnico di Milano la más grande institución de Ingeniería, Arquitectura y Diseño Industrial en Italia.
El Politecnico di Milano es una universidad científico-tecnológica que forma ingenieros, arquitectos y diseñadores industriales, con variadas e innovativas especializaciones, dedicando una gran atención a todos los aspectos de la formación.
Desde siempre la universidad apuesta por la calidad y por la innovación de la didáctica y de la investigación que toman sustancia en una relación fecunda con la realidad económica y productiva, a través de la investigación experimental y la transferencia tecnológica.
Hoy en día la investigación está cada vez más intrínsecamente ligada a la didáctica y constituye un quehacer prioritario que nos permite alcanzar resultados de alto nivel internacional. La actividad de investigación constituye, además, un recorrido paralelo al de la cooperación y al de las alianzas con el sistema industrial. Conocer el mundo donde se va a operar es un requisito indispensable para la formación de los estudiantes, y a mayor razón en el momento en que se ha introducido un cambio profundo del plan de estudios que prevé diversos niveles de estudio (licenciatura, especialización y doctorado) y momentos de profundización al final de cada nivel a través de Master específicos. Adecuarse a las exigencias del mundo productivo, industrial y de la administración pública ayuda a la investigación a explorar nuevos terrenos y a medirse con la necesidad de una constante y rápida innovación.
La alianza con el mundo industrial consiente que la Universidad secunde la vocación del territorio en el que opera y sirva de estímulo para su desarrollo. El reto al que hoy en día nos enfrentamos proyecta esta tradición de fuerte arraigamiento territorial más allá de los confines del país, en un confrontación que se desarrolla antes que nada a nivel europeo con el objetivo de contribuir a la creación de un "mercado único" de la formación. Esta univocidad no significa uniformidad, sino capacidad de valorar la diversidad y la riqueza cultural de cada singular realidad. Diversidad de propuestas formativas, riqueza en la oferta de oportunidades a los estudiantes, diversificación en las líneas de investigación, riqueza de las colaboraciones y de los intercambios están en la base del desarrollo de una sana competencia.
Numerosas son las áreas formativas y de investigación, en las que el Politecnico ha destacado en su historia y que han alimentado una tradición de excelencia que, poco a poco, ha ido renovándose. Desarrollar las excelencias y, al mismo tiempo, favorecer acuerdos con otras universidades y centros de investigación italianos y extranjeros consiente que la Universidad desarrolle plenamente su función formativa, mejorando la oferta hacia sus estudiantes, y que ejercite un rol de estímulo de la innovación y, por lo tanto, del desarrollo del país. Esta confrontación es cada vez más activa en
Europa, donde el Politecnico participa en numerosos proyectos de investigación y de formación colaborando con las mejores universidades europeas, y se va extendiendo cada vez más a otros países: desde Norteamérica hasta el Sudeste Asiático. De esta manera, el Politecnico convierte a sus propios estudiantes en ciudadanos del mundo, ofrece a las empresas la oportunidad de asumir técnicos formados para competir con sus colegas de otras naciones, agiliza todavía más las relaciones internacionales de las empresas italianas.
Este desafío se hace cada vez más presente en un mundo en el que la globalización y la competencia se han convertido en motivos esenciales para mejorar y, quizá, para sobrevivir. Tomar conciencia de dicho desafío por parte del mundo docente, del personal técnico y administrativo, de los alumnos, la calidad de la formación y de la investigación constituye la riqueza del Politecnico.
|